
Capitol 4: Final
Sango sentía el dolor cada vez más fuerte en su pecho y tenía una respiración más agitada que nunca por la carrera por su amor, veía todo borroso y estaba algo mareada, como si no le llegase sangre al cerebro, cada vez sentía su cuerpo más pesado por acción del veneno. Obviamente ésta joven tan fuerte no podía seguir corriendo por más tiempo, ni menos a la distancia que se encontraba el objeto de su aprecio e inevitablemente cayó en el suelo, casi ya fallecida y cansada por la gran carrera, y llena de sudor en una noche fría de otoño.
Al ver el deplorable y terrible estado en el que se encontraba su amada, especialmente Miroku se preocupó demasiado por ella y ambos jovenes comenzaron una larga pero a la vez rápida carrera para poder salvarla de su muerte. En ese momento caía una débil lluvia, al igual que un viento huracanado que se dejaba sentir cada vez con más fuerza en ese lugar.
Sango yacía en el suelo casi y veía que ambos jovenes se acercaban cada vez más, pero sin darse cuenta cayó en un trance profundo, rapidamente su respiración resultaba mucho más complicada y la visión en sus ojos cada vez más se esfumaba, es decir, sólo podía ver que una sombra no podía identificar cual se acercaba hacía ella, no distinguía quién era esa persona.
Sintió que alguien muy querido la abrazaba soltando unos breves sollozos y la tomaba en dirección hacia su pecho muy lentamente y él soltaba unas cuantas lágrimas encima de ella.
-Sango... No te mueras, sino yo no tendré la suficiente fuerza para enfrentar a Naraku- La joven exterminadora pudo darse cuenta que quién estaba allí era
Miroku quién la sostenía, ella trataba de abrir los ojos y Kazuki miraba que ya no habría forma de recuperarla y lo único que haría sería resignarse a perderla para siempre. Pero Naraku no se daría por vencido tan facilmente.
-Excelencia, no llore por mi yo estaré bien...-dijo casi apenas Sango quién ya sentía que pronto su vida se esfumaría sin razón. Su última voluntad sería decir lo que sentía en ese momento- Excelencia, yo estoy profundamente enamorada de usted... y no amo a nadie más...
Kazuki cayó al suelo como vencido y cansado a la vez por la gran carrera por el amor de la muchacha que ocupaba su corazón... De nuevo ese dolor punzante le estrangulaba el pecho y le trituraba su corazón, era Naraku castigándolo porque no había cumplido lo prometido, de pronto la lluvia volvió a caer con demasiada intensidad que parecía que algo horrible iba a suceder. El viento tampoco quería dar tregua. Y los ojos de Kazuki se volvían completamente rojos y desde su corazón salían una especie de tentáculos. Estaba convertido en un Youkai.
-Eso te enseñará que con Naraku no se juega ni se rompen promesas
******
Kazuki estaba poseído totalmente por Naraku y se levantaba con su horripilante cuerpo. Miroku seguía cuidando de Sango, pero cuando se dio cuenta de lo sucedido decidió pelear contra su rival, dejó a Sango donde estaría segura de todo tipo de ataque.
-Excelencia,...no...le haga daño a... Kazuki...- dijo Sango medio moribunda en los brazos del monje
-Lo intentaré, pero si no hay otra alternativa tendré que hacerlo para no perderte...-dijo ésto y le dió un beso a Sango en su frente, como para decir "cuidate"
-Bueno Kazuki...voy a pelear contigo por el amor de Sango
-Está bien pero ahora observa monje que tengo un nuevo cuerpo que me dió Naraku
-Así que eras aliado de ese miserable y querían hacerle daño a mi amada... eso nunca lo permitiré
-Si, yo le dije a Kazuki que le insertara a Sango un veneno en su cuerpo... Dentro de una hora su muerte será un hecho
No podía ser, esa voz pertenecía a Naraku, el cual salía desde las sombras causando sorpresa entre los jovenes, especialmente en Miroku ya que no podría solo en esta situación contra dos enemigos muy díficiles de derrotar. Que haría él sin su joven acompañante?
-Aun puedes contra ambos?...-dijo Naraku
Él demonio estaba atacándolo sin previo aviso con sus famosos monstruos, los cuales el joven Monje podía absorverlos fácilmente con su agujero negro de su mano derecha, aunque era demasiada energía maligna para su cuerpo.
"Si
estas conmigo
todo puedo lograr
con alegría avanzar
Todos queremos hallar felicidad
Pero contigo yo se que mas fácil será..."
Sabía que éste sería el día en que se tomaría una venganza contra sus enemigos.
Eran demasiados monstruos pero él seguía luchando, no podía morir en este momento, no ahora sabiendo que Sango estaba desfalleciendo, ese pensamiento le daba la fortaleza para seguir adelante.
A pesar de esas ganas que tenía para pelear la batalla necesitaba ayuda.
De pronto aparecieron Inuyasha, Aome, Shippou y Kirara para socorrerlo en ese duro momento.
-Creías que podías enfrentar este desafío tú solo?... No me hagas reír- dijo Inuyasha
-Viento Cortante!
-Escuchamos un ruído muy fuerte y decidimos ir a ver que sucedía... Y Sango?- preguntó Aome
-Está a salvo, me refiero a que está escondida... pero no creo que sobreviva mucho
-Entonces ve a ayudarla antes de que sea demasiado tarde, nosotros nos encargamos de lo demás.
******
Miroku fue corriendo hasta donde escondía a Sango y la cargó en su espalda.
Rapidamente la llevó al lugar donde anteriormente había estado la pareja de enamorados. Al ver que el joven se escapaba con su amada, Kazuki decidió seguirlos nuevamente para seguir la pelea, pues había perdido la batalla pero no la guerra y como era de esperarse no se daría por vencido... no muy fácilmente.
Todos llegaron al hermoso lugar en el cual el césped era totalmente verde, al igual que los arbolitos que adornaban el paisaje, también estaba la misma laguna cristalina que podía reflejar hasta el más mínimo detalle de la silueta de los dos.
Pero
esta vez tenían prisa, Miroku debía de curar a Sango de alguna
manera.
Intentó todos los metodos que pudo, pocimas, pergaminos, etc, etc,
etc
-Ja ja ja... esos metodos no dan resultados... Yo sé como salvarla y te contaré como sólo si me vences...
-Está bien, trato hecho no dejaré que Sango muera y yo no pueda hacer nada.
"Tan
misterioso el futuro será
Debo ser fuerte y en ti confió
Ser fuerte, contigo, avanzo
y todo bien saldrá... Porque "
Y empezó la pelea... Miroku hacia maniobras, usaba su báculo, evitaba los golpes, saltaba, usaba su agujero negro y hacia lo imposible por vencer a Kazuki, pero sin hacerle mucho daño esos ataques, hasta que Kazuki respondió con una fuerza extraordinaria Miroku salió volando lejos, cayendo casi cerca de donde había dejado a Sango, quién hacía un esfuerzo por salirse de su trance. Al ver que el joven caía decidió pararse para poder auxiliarlo en esa situación.
-Excelencia se encuentra bien?-preguntó Sango preocupada por el estado de salud de Miroku, el cual sólo asintió con su cabeza para responderle a la exterminadora, que sólo estaba paralizada, observando detenidamente la pelea
-Que bueno que hayas recuperado un poco la consciencia, no te sientes mal?
-No... yo estoy perfectamente, pero no asesine a Kazuki
-Lo intentaré...pero tú no te levantes, quédate aquí sin moverte...
Mientras
Kazuki y Miroku peleaban a Sango se le juntaron varias imagenes de su pasado...de
su padre, Kohaku, de su aldea natal, de su primer amor y de como tuvo que
despedirse de él. Eran momentos felices y a la vez tristes, que traían
un sentimiento de nostalgia a su corazón, después la imagen
de Miroku, cuando le confesó sus verdaderos sentimientos que quizá
había quedado totalmente grabada en su mente y en su corazón
y ahora ese mismo joven era quién ahora la ayudaba y trataba de salvar
de su muerte...Y sus esfuerzos eran inútiles por salvarla...
....
...
..
.
Y ahora...
Ese joven estaba a punto de morir.
-No puede morir... NO DEBE MORIR... Él no merece morir-lloraba la muchacha, mientras Miroku yacía en el suelo, junto a ella, también probablemente moriría, pero en vez de darse por vencido Sango estaba tratando de reanimarlo, moverle el brazo, e incluso sacudirlo, pero todo esfuerzo de ella era inútil.
-Él morirá...al igual que tú, la única forma de salvarte es que yo te de el más tierno beso de amor
-NO!!!! ÉL NO PUEDE MORIR!!!!
"Miro
al cielo y te veo ahí
Te siento fuerte en mi corazón
Te mando toda mi fé
Para que nunca te rindas
Ni desmayes"
Se acerca lentamente hasta donde se encuentra el joven monje y decide que si la única forma en la que puede salvarse de morir es dar un beso tierno de amor, eso es lo que hará, por lo menos lo intentaría, sino no podría imaginar como sería vivir sin él.
Ella dejó por una vez de lado lo que realmente querían pasara, apartando los miedos, dudas, negaciones y demás prejuicios uniendo por primera vez sus labios en un corto, pero dulce beso.
En ese instante Miroku recobró el conocimiento y pudo observar que Sango se encontraba junto a él, entregándole de una vez por todas el sentimiento más preciado que contenía su corazón: El AMOR. Luego se podía sentir la respiración agitada y el latir agitado de su corazones de ambos jovenes enamorados, ese pequeño momento se les hacía largo, ellos querían que ese segundo durará toda una eternidad... la eternidad que quería pasar juntos.
"Toma
mi mano y vamos
a salir de la infinita oscuridad
siempre finjo que no me importas
pero tu amor impide mi derrota
y me ayuda a salir de la infinita oscuridad"
El Fantasma de Kazuki de pronto desapareció, porque no tenía nada más que hacer en ese momento... ya el milagro del amor estaba hecho, habían vencido demasiados obstaculos para poder estar juntos. Sólo ellos dos.
"Hay
momentos llenos de magia,
magia en el corazón de los dos,
sólo tú me interesas
no puedo ver a nadie más.
En ese hermoso lugar sus sueños y alegrías quedaron grabadas
en los pensamientos y recuerdos de ambos jovenes, que nunca olvidarían
esta hermosa experiencia y por supuesto un nuevo romance se abrió
después del sufrimiento de ambos corazones, por concretas sus ilusiones
y obviamente ninguna otra persona los separaría jamás...
FIN
![]()