
Capítol 3
/N.A. Ya se me akbo la imaginación pa los títulos así q ya no voy a poner. De hecho no sabía ni qmo empzar este cap./
Yami estaba sumido en un profundo sueño cuando una vocecita lo despertó.
-Alteza, disculpe por importunarlo pero ya debe levantarse-
-5 minutos más.../me reqrda a mi-chan/-gruñó aún medio dormido
-Alteza, su padre lo llama. Ya debe levantarse-
El príncipe se tapó la cabeza con la almohada.
-¿Cómo me llamo?-
-Ah...Ya...mi-
-¡Ya me desperté!- exclamó incorporándose de golpe –Es que tu voz me pone de buen humor- explicó al ver la expresión sobresaltada de Kefren. Le dio un par de palmaditas en la cabeza y salió de la habitación –Espérame aquí-
Mientras tanto
en la habitación contigua
-Qué bien dormí- dijo Seto con un bostezo –Buenos días
Nefer- añadió
-¿Qué tienen de buenos?- replicó ésta
-Que estás ahí. Aunque hubiera preferido que durmieras en otro lado que no fuera el suelo pero eres muy terca.-
-Ahora resulta que me conoces de toda la vida-
Él no respondió. Se incorporó y se acercó a ella. La tomó por el mentón, obligándola a mirarlo a los ojos.
-El tiempo hace milagros, Nefer...-sonrió – Tengo que ir a desayunar. Al rato te traigo algo pero no vayas a salir.-
Ella se quedó mirándolo mientras abandonaba la habitación, sintiendo una mezcla de coraje, tristeza e impotencia.
“¿Porqué no puedo ser más... fuerte? ¿Porqué... no pude ayudarlos? Sólo fui un estorbo para ellos... Mamá... Papá... en verdad necesito su consejo” pensó tristemente
Mientras, en el comedor real /real? O sea q había uno falso? O.o q pndjadas pongo/
-Buenos días padre, buenos días madre- saludó Seto sentándose a la mesa.
-Buenos días hijo- respondió la reina
-¿Y tus hermanos?- inquirió el faraón
-Qué sé yo. Yami seguro se quedó dormido otra vez y de Shasta no me hago responsable-
-Buenos días padre y madre. Buenos días Seto. Disculpen la demora- saludó Yami apareciendo por el corredor
-¿Otra vez tarde? ¿Qué vas a hacer cuando heredes el trono si siempre te levantas tan tarde?- lo reprendió su padre
-¿Tarde? Llegó a desayunar antes de mediodía ¿no? Ya podemos considerarlo un milagro- se burló el castaño
-Seto, no seas así con tu hermano-
-¿Sabes padre? Como soy un irresponsable no cuento con las facultades para gobernar un país. Mejor que Seto sea el heredero-
El aludido casi se ahoga con el desayuno /alguien sabe q comían los ricos en ese entonces?lo unico q se me oqrre ahorita comestible son los chícharos XD/
-La ley no lo permite- se limitó a decir
-¿Crees que eso me importa hermanito?-
-Sólo soy 3 minutos más joven que tú-
-Perfecto. Entonces no hay problema con que heredes el reino-
-Pero esos 3 minutos te hacen el mayor y el heredero por ley-
-Entonces estoy en mi derecho de decirte “pequeño hermanito”-
-Soy más alto que tú-
-¿Y?-
-¡CÁLLATE!-
-¡CÁLLATE TÚ!- /me reqrdan a Yuki y Kyo n-n io-chan me entiendo/
-¡Waaaaaa! ¡Cállense los dos!- vociferó un niño como de 7 años, de cabello negro y largo, piel morena clara y ojos azul cielo. Los dos príncipes se disculparon y se sentaron a desayunar lanzándose chispas por los ojos.
-Me gustaría que ustedes dos dejaran de discutir todo el tiempo. ¿Cómo me voy a sentir tranquilo de dejarlos a cargo?- gruñó el faraón
-Él me provoca- dijeron ambos señalándose mutuamente
-Mejor, cambiemos de tema, ¿les parece?- propuso algo acelerada la reina /es q “faraona” suena rarísimo/
-De acuerdo. Hay algo de lo que quiero comentarles. Sobre todo a ti, Yami, que vas a heredar el reino-
-¿Qué cosa?-
-Verán, como ustedes no tienen hermanas con las que puedan desposar (1)...-
-Ya sé por dónde vas, y déjame decirte que casarme no es uno de mis planes a futuro-
-Pero es tu deber-
-Al diablo con el deber. Si tan sólo pudiera escoger yo mismo...-
-Ya conoces a todas las princesas que podrían convertirse en tu esposa, puedes elegir la que quieras entre ellas-
-Pero no soporto a esas dementes. Ya conoces mi postura y no pienso cambiarla-
-¡Serás el próximo faraón y te casarás, así lo quieras o no!-
-Tal vez ni siquiera me quede aquí para mi cumpleaños- masculló levantándose –Con permiso- acto seguido, abandonó la mesa
-¡¡¡No lo soporto, no lo soporto, no lo soporto!- el faraón tenía la cara roja de coraje
-Padre, tranquilízate, te vas a arrugar. Y lamento decirte que estoy del lado del tonto esta vez-
-Sabes que si él no cumple con su deber, tú ocuparás su lugar-
-Si el tonto se fuga, yo lo sigo. No soy apto para gobernar por mi enfermedad-
-Por Ra, ¿qué hice para merecer un par de irresponsables como hijos?-
Por su parte, Yami llegó a su cuarto, azotó la puerta y le echó el cerrojo.
-¡¡¡Con un demonio!-vociferó y se aventó a su cama
-¿S-se encuentra bien alteza?- preguntó Kefren preocupada
-Honestamente no-
-¿Ha-hay algo en lo que pueda ayudarle majestad?-
-No te preocupes, no quiero molestarte con mis problemas-
-Si me lo permite señor, pienso que cuando nos guardamos la tristeza o el coraje, sólo nos lastimamos más-
-Hummmm... tal vez tengas razón- murmuró hundiendo la cara en la almohada
-Puede contarme lo que desee alteza- la esclava se sentó en la orilla de la cama y le masajeó los hombros
-Mmmmm... gracias... lo que pasa es que... volví a discutir con mi padre. Como soy el mayor se supone que yo seré el faraón después de él. Por eso él está empeñado en que me case pero yo... no quiero. Bueno, no es que no quiera sino que... mi padre no me deja escoger... quiero decir que, sólo puedo escoger entre A, B, C, o D nada más. Tal vez te parezca un poco caprichoso pero ya las conozco a todas y ninguna me agrada.-
-¿Le ha comentado a su padre?-
-No escucha. Se lo he dicho muchas veces pero no le importa. Creo que le importa más su asquerosa corona que su familia /q jalado/-
-No creo que sea eso. Más bien pienso que su alteza se preocupa por usted y por el imperio, por eso escogió a las personas que le parecieron más capaces para dirigir al país y a la vez hacerlo feliz a usted mi señor.-
-Tal vez... aún así, a veces pienso en escapar, envidio a las personas del pueblo que no pasan por este tipo de cosas-
-Y sin embargo, parte de la gente del pueblo lo envidia a usted-
-Es porque no saben cómo es la vida aquí. No es tan fácil como lo hacen ver-
-Tampoco lo es para la gente del pueblo-
-...-
-Tal vez, la gente no sabe apreciar lo que tiene, o simplemente no lo ve, por eso desea lo ajeno, porque es más fácil ver los bienes ajenos que los propios-
-¿Dónde aprendes todas esas cosas?-
-Porque todo lo que nos rodea, toda la creación de los dioses habla un mismo lenguaje: el cantar de las aves, el soplar del viento, inclusive el desierto mismo tiene su propia voz, y también el corazón, sólo hay que saber escucharlo y comprender lo que nos dice/ akbo de leer El Alquimista de Coehlo y vienen cosas d ese tipo. X cierto se los recomiendo/-
El príncipe se incorporó lentamente y quedó sentado en la cama frente a ella con una gran sonrisa.
-Kefren, cásate conmigo /OK un loquito/-
La joven se paralizó al oírlo.
-Es que... entre todas las mujeres que he conocido tú eres la más linda, comprensiva, inteligente, amable, bondadosa, etc, etc/Kyaaaaaa lo amoooo. Ok toi bien lquit/-
-Ah... yo... l-le agradezco el cumplido pero... yo no creo que sea como usted dice...-Kefren estaba toda roja de pena
-Te ves muy bonita cuando te sonrojas- sonrió él – Voy a dormir un rato, te llamo si te necesito y... ¿sabes? Si pudiera, sí me casaría contigo- añadió guiñándole un ojo. Se recostó en su cama y quedó bien dormido en unos minutos.
“Me pregunto si... lo habrá dicho en serio” pensó Kefren mientras salía de la habitación...
CONTINUARÁ...
(1) En el antiguo Egipto como seguro saben, se acostumbraba que, sobre todo los nobles, se casaran con sus hermanas para mantener la pureza de la sangre, pues el faraón era como un Dios y todo eso. En caso de que no tuvieran hermanas se casaban con alguna princesa de muy elevada clase social a las cuales preparaban desde niñas o algo así
Ps ese fue otro
SAYONARA
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