Capitulo 5

A la mañana siguiente, Nefertari se halló a sí misma desnuda en una cama blanda. Su rostro palideció al recordar lo sucedido la noche anterior.

-No puede ser... otra vez... otra vez... es como... un mal sueño...¿cómo fue que...? otra vez... me dejé utilizar... otra vez...- balbuceó en un estado de pánico total

-Pero... está vez no estás sola...- susurró una voz en su oído.

-¡Seto!- la chica se levantó sobresaltada, cubriéndose con una sábana.

-Muy buenos días Nefer- saludó él sonriendo

-¿Porqué...?- la chica temblaba de pies a cabeza. En su expresión se notaba un gran temor. Se vistió apresuradamente sin quitar la vista del príncipe

-¿Porqué? Porque es un día bonito. Además, no sé tú, pero yo dormí maravillosamente bien-

-Eres... eres...- ya no pudo terminar la frase pues sus ojos se llenaron de lágrimas y se le cortó la voz. Sin poder evitarlo se soltó a llorar, no sabía si de coraje o de tristeza. Él la miró afligido. Se levantó y la abrazó.

-Nefer, lo último que quiero es lastimarte-

-No parece-

-Lo sé. Lo que pasa es que... me cuesta trabajo expresarme-

-¿Eh?- ella alzó la vista sorprendida

-Eso. Como no sé expresar mis sentimientos, a veces hago tonterías sin pensar... porque te quiero mucho Nefer... jamás había querido tanto a alguien... por eso es que no sé expresar correctamente mis sentimientos... Espero que lo entiendas- le dio un beso en la mejilla, se vistió y salió del cuarto

En la habitación de al lado
Apenas amanecía, por lo que Kefren entró al cuarto a despertar al príncipe. Se llevó una gran sorpresa cuando lo encontró despierto y sentado en su cama

-Buenos días Kefren- saludó él animadamente

-Buenos días señor- la chica hizo una leve reverencia

-Aquí no vive-

-¿Eh?-

-Que aquí no vive ningún “señor” ¿cuántas veces te lo tengo que decir?-

-Disculpe... Yami-

-Así está mejor. Tengo que ir a desayunar. Si quieres puedes dar una vuelta por el palacio-

Comedor /N.A. omitamos lo de “real” y “falso”/

-Buenos días- saludó fríamente Yami sentándose a la mesa

-Qué milagro que nos honras con tu presencia- comentó el faraón con la misma frialdad

Él lo ignoró y se disponía a comer cuando llegó Seto, algo despeinado y con la ropa un poco desarreglada.

-Buenos días-

-¿Qué estuviste haciendo?- preguntó su hermano

-¿De qué?-

-Oye, es la primera vez en la vida que te gano a desayunar. Algo tienes que haber hecho-

-No encontraba mis zapatos. Eso es todo-

-¿y cómo explicas esos pelos?-

-No alcancé a peinarme-

-¿Podemos tener un desayuno tranquilo alguna vez?- se quejó el pequeño Shasta (otro hermano)

-Lo siento- dijeron ambos al unísono

En cuanto hubieron terminado sus platos, ambos príncipes se levantaron de la mesa.

-Antes de que se vayan- los detuvo el rey- tengo que darles un aviso

“¿Ahora qué?” pensó Yami fastidiado

-Los ilitas (1) han solicitado una reunión en la frontera para negociar sobre su falta de tierras.-

-¿Cuándo?-

-En 1 semana.-

-¿Cómo sabemos que no es una trampa?-

-No se preocupen. Llevaremos las escoltas necesarias-

-Me imagino que tenemos que ir ¿verdad?-

-Eso se espera de ustedes-

-De acuerdo... iremos- contestó Seto de mala gana -¿Cuándo partimos?-

-Mañana mismo-

Los dos jóvenes hicieron una reverencia y se dirigieron a sus habitaciones

Yami entró a su cuarto donde encontró a Kefren mirando por la ventana

-Te dije que podías darte una vuelta si querías-

-Lo sé-

-¿No quisiste?-

-No es eso. Es que no conozco el palacio y seguramente me perdería-

-Cierto. Qué tonto soy- se reprochó a sí mismo dándose un golpe en la frente

-No lo veo de muy buen humor-

-Es que... mañana tengo que salir de viaje-

-¿Desea que lo acompañe?-

-No gracias, no quiero exponerte-

-Pero...-

-Puede ser peligroso. Prefiero que te quedes aquí y saber que estás bien-

-Sí señor, perdón, Yami-

Él sonrió -Oye Kefren, la chica pelirroja ¿Es tu hermana?-

-Sí señor-

-Si no me equivoco está en el cuarto de al lado. Si quieres puedes ir a verla cuando no esté-

-Gracias-

El príncipe se puso un paño de lino blanco alrededor de la cintura. Cerró la puerta con llave y empujó la pared. -¿Me acompañas?- la invitó señalando la escalera de caracol

-S-sí-

Tomaron el mismo camino que la última vez. Llegaron al pueblo y al mismo restaurante. El mismo grupo de chicos estaba sentado en una mesa. Uno de ellos llevaba el uniforme del restaurante.

-Qué hay- saludó Yami acercándose al grupo

-¿Ves? Qué te cuesta no ponerte la capa esa fea.- le reprochó la castaña

-Es porque estamos a plena luz del día. Si la usara sería más sospechoso-

-Lindo disfraz. Si no fuera por esos pelos tuyos serías irreconocible- se burlo el joven de pelo negro

-Qué simpático eres Khenu- replicó el príncipe sarcásticamente

-Yo siempre-

-Y ¿con quién vienes?- preguntó el rubio que trabajaba en el restaurante

-¡Kefren!- exclamó la chica de cabello verdiazul

-Me imaginé que se conocían-

-¡Siéntate amiga! ¡Siéntate!- la invitó la castaña emocionada

-Y yo estoy pintado ¿verdad?-

-Ah... si quieres siéntate en el piso-

-Cuánto tiempo sin verlos- saludó Kefren

-Como 7 años ¿no?-

-¿Y Nefer?-

-¿Cómo les ha ido?-

-¿En dónde han estado?-

La chica les contó toda la historia con alegría en los ojos. Sin embargo, su rostro no mostraba ningún asomo de sonrisa, cosa que Yami notó bastante.

-¿Entonces eres la esclava de él?- preguntó la castaña señalando a Yami

-Ajá-

-¡¿Porqué maltratas a nuestra amiga!- le gritaron las dos chicas al príncipe lanzando chispas por los ojos

-¡Ah! ¡Teana, Meritites! Esperen por favor-

-¿Porqué nos detienes?- preguntó Teana, la chica de cabello castaño

-¿No ves que lo estábamos golpeando?- añadió Meritites

-Es que... él no me maltrata. Al contrario, es muy amable conmigo-

-Igual, hace tiempo que quería pegarle-

Al atardecer, Kefren y Yami tuvieron que regresar al palacio, aunque se tardaron mucho despidiéndose del grupo.

Entraron furtivamente a la habitación, cuando hacía una o dos horas que se había puesto el sol.

-Muchas gracias... por llevarme con mis amigos...- agradeció Kefren

-No fue nada. Pero... no te he visto sonreír ni una vez en estos 3 días-

-Ah es que... fueron muchos años en los que no podía siquiera hablar... por eso... me cuesta trabajo...- confesó apenada

-No te preocupes. Entiendo.-

-Pero aún así... me dio mucho gusto verlos-

-Eso me alegra mucho Kefren- sonrió el -¡Acabo de decidir algo!- saltó repentinamente

-¿Qué sucede?-

-Que no sé como le voy a hacer pero voy a lograr que vuelvas a sonreír-

-Ah... pero...-

-Estoy seguro... de que tienes una sonrisa muy linda. Buenas noches Kefren- se despidió recostándose en su cama

En la habitación de al lado
-Nefer, ¿estás feliz?- preguntó Seto preparándose para dormir

-¿Porqué?-

-Porque a partir de mañana no me vas a ver en un tiempo-

-Ni me agrada ni me desagrada-

-¿Eso significa... que no me odias?-

-...-

-Bueno, tendrás un par de semanas para pensarlo. Descansa Nefer- le dio un fugaz beso en la boca y apagó las velas. Unos minutos después, ya estaba profundamente dormido

Pasaron unos cuatro días sin ninguna novedad. Un día, entró por las puertas el carruaje del rey. Del vehículo descendieron apresuradamente dos hombres que llevaban cargando a un tercero que estaba inconsciente y con una profunda herida en el estómago. Los seguían Yami y el rey, quienes también corrieron hasta el interior.

-¡Llévenlo a su habitación inmediatamente! ¡Y llamen al médico!- ordenó el faraón algo histérico

La reina los oyó llegar y se paralizó al ver al joven inconsciente -¿Qué sucedió?-

-Nos tendieron una emboscada. Unos asaltantes beduinos. Dos guardias fueron asesinados y hay otros cuatro heridos-

En la habitación de Seto, Nefertari observaba el pueblo desde el balcón con melancolía. La puerta de la habitación se abrió de golpe y entraron dos hombres cargando algo. La esclava se asomó disimuladamente y casi se desmaya cuando vio a la persona que llevaban cargando.

-¡Seto!-...

CONTINUARÁ

Anotaciones:

(1) Los ilitas (no me aqrdo si así se llamaban) eran como q una tribu q era enemiga d los egipcios q les quitaron sus tierras x lo q tuvieron q vivir bajo tierra en escondites especiales. Es algo así

Autora: Por fin algo de suspenso. La vdd esta parte la adelanté un poco xq no se me ocurría nada para este capítulo. D hecho la salida al pueblo y todo eso lo akbo de inventar para que no quedara tan corto jeje

SAYONARA