Capítol 9

A la mañana siguiente, Yami salió temprano a desayunar /x puro milagro XD/ y en el pasillo volvió a encontrarse a Seto, aún más desarreglado y sonriente que el día anterior.

-Buenos- lo saludó

-Días- replicó el otro -¿Porqué de pronto tan sonriente?-

-Porque sí. Porque no tengo de qué quejarme. Porque la vida es hermosa y maravillosa y me ha tratado como a nadie-

-¿Y por eso vas por la vida como si te acabaran de asaltar?- lo criticó refiriéndose a su falta de arreglo –No es normal en ti. Eres un desastre como persona pero siempre te arreglas para disimular-

-Es que últimamente viéneme valiendo un rábano /la gran grosería/ lo que me digan. Además me dio flojera arreglarme-

-Bueno qué más da-

-Tú también estás especialmente contento hoy-

-¿Porqué mejor evitamos arruinarnos el día mutuamente?-

-Hecho-

Llegaron al comedor donde los esperaban el faraón, la reina, y el pequeño Shasta

-Buenos días- saludó Yami sentándose

-Se ven más contentos de lo normal- comentó la reina

-No hay de qué quejarse. La vida nos ha sonreído bastante- respondió Seto

-Es bueno verlos tan alegres-

Estaban todos ya casi terminando su desayuno cuando entró uno de los mensajeros y habló con el faraón en una voz que resultó inaudible.

-Entiendo... sí saldré tan pronto como pueda- susurró el faraón haciéndole señas para que se retirara

-¿Qué sucede padre?- preguntó Seto

-Hay una rebelión en el sur y debo ir a arreglarlo. Mañana mismo partiré hacia Hermópolis-

-¿Se requerirá nuestra presencia?- inquirió Yami algo preocupado

-Antes de contestar, toma en cuenta que el último atentado en mi contra me ha dejado un profundo trauma que puede tardar años en curar. Además, todavía tengo la cicatriz- comentó Seto poniendo cara de tragedia

-Y por lo mismo es que no me siento suficientemente seguro para acompañarlo majestad. Podría yo ser el próximo al que planeen asesinar- añadió Yami

-No los voy a llevar sólo por su tontería-

-¿Desea que yo lo acompañe majestad?- se ofreció Shasta

-No es necesario hijo. Preferiría que tus HERMANOS- el faraón lanzó una mirada asesina a los mayores –fueran tan maduros como tú-

-Ser maduro es aburrido. Si no me crees fíjate en Shasta. No se ríe y no se divierte para nada-

-A veces me da la impresión de que lo hacen a propósito- suspiró el faraón

-¡Demonios! Nos descubriste- sonrió Yami y salió volando del comedor

-¡Nos vemos!- Seto voló tras su hermano

-Padre, ¿se encuentra bien?- preguntó Shasta.

El faraón tenía la cara roja de coraje y echaba humo por las orejas -¡¡VOY A MATAR A ESOS DOS!- su voz se escuchó incluso en el cuarto de Yami, donde los dos hermanos se habían reunido para hablar, aunque más bien estaban botados de la risa

-Jajajajaja ¿viste su cara?- se carcajeó Seto

-Fue increíble. Se puso todo rojo Jajajajaja-

-Hay que hacer estas cosas más seguido. Resulta bastante entretenido jajaajaja. Nunca había gritado así jajajajajaja-

-Creo que es un nuevo récord jajajajajajaja /ya mucho jaja/ Pero hablando seriamente- cortó Yami ahogando una risita –tenemos que aprovechar que nuestro padre no va a estar para hablar con nuestra madre-

-Sí tienes razón. Más tarde mandaré mensajeros a su habitación para que arreglen la reunión-

-¿A quién piensas enviar? ¿a Simón?-

-No sé. Él es muy allegado a su majestad y probablemente le contaría al respecto. ¿Y si lo amenazo de muerte?-

-No mejor no. Llévatela leve /la vida c hac kda día/ puedes mandar a cualquier otro-

-Sí como sea. En fin me voy a dar una vuelta por ahí.- Seto salió de la habitación

-Pero escóndete del faraón-

-No hay cuidado-

Al día siguiente se reunieron con la reina Nenki en sus aposentos. Cuando llegaron, ella estaba sentada en una alta silla roja, rodeada por cuatro cojines púrpura. Les indicó que se sentaran, uno a cada lado de ella.

-Y bien hijos míos/q mal suena eso/ ¿porqué la urgencia de verme?-

-Madre, venimos a pedir tu consejo y apoyo pues los dioses nos señalan un camino difícil de tomar- explicó Yami

-¿Qué quieres decir con eso?-

-Querida madre, conoces mejor que nadie las diferencias que tenemos con nuestro padre-

-Tienen que entender... él sólo desea lo mejor para ustedes y para el reino-

-Pero madre, ¿Qué podemos hacer si los deseos de su majestad se oponen a los del corazón? ¿A cuál debemos dar prioridad?-

-Eso depende de qué tan lejos quieran llegar. ¿Cuál es ese deseo que tantas dudas les causa?-

Entre los dos le explicaron su situación, lo que habían decidido con respecto al matrimonio y los planes que tenían.

-En conclusión, deseábamos saber si contaríamos con tu apoyo para obtener el consentimiento de su majestad-

La reina guardó silencio por un rato. Miró primero a Yami y luego a Seto y quedó conmovida por ver en sus miradas tanta decisión, esa mirada de cuando realmente deseas algo con el corazón y estás dispuesto a todo para conseguirlo. Finalmente dio su veredicto:

-Tienen que tomar en cuenta, que su padre es mi querido hermano y amado esposo. Sin embargo, mi corazón se llena de gozo de saber que finalmente hay algo que realmente les interesa y por lo que están dispuestos a luchar. Hablaré con su majestad, pues es él quién tiene la última palabra, en cuanto sea conveniente y les apoyaré en la medida de mi capacidad, pero deben saber que su padre Narmer (2) es difícil de convencer, y será más difícil después de la escenita de ayer-

-Entendemos eso madre. Seremos nosotros quiénes le comuniquemos nuestra decisión a su majestad pero esperaremos hasta la próxima crecida para tener más tiempo para pensar como decírselo. Agradecemos que nos apoyes en esto- Yami se levantó e hizo una reverencia seguido de su hermano.

-De acuerdo. Espero que volvamos a hablar pronto-

Ambos abandonaron la habitación.

-Puf, sí se pudo- suspiró Seto aliviado

-Por fortuna, nuestra madre es bastante comprensiva-

-Lo difícil va a ser convencer a su majestad-

-Algo se nos ocurrirá. Y si no accede nos largamos- bromeó Yami

-Vale-

Finalmente cada uno llegó a su propio cuarto

Yami encontró a Kefren aseando su habitación diligentemente

-Se ve muy contento alteza. ¿Le sucedió algo especial el día de hoy?-

-Es que todavía no se me pasa el buen humor de ayer Kefren. ¿Me entiendes verdad?-

Ella se sonrojó bastante

-Qué linda te ves así jeje- el príncipe se tumbó en su cama –Quería contarte... mi madre está de acuerdo con que me case contigo-

-¿S-se lo comentó?-

-Ajá-

-P-pero... se supone que... que no es correcto...-

-A mí no me importa y confío en que a ti tampoco así que no me preocupo por nada-

-Y qué hay de... de su padre...-

-Mi madre nos apoyará cuando sea necesario.-

-Y... si no accediera...-

-Nos largamos de aquí- sonrió él con calma

Ella se puso algo pálida -¿Largarnos?-

-Estaba jugando. Eres tan inocente... eso me gusta de ti-

Habitación de Seto
-Seto estás muy contento-

-La vida me sonríe Nefer-

-¿Qué fue lo que pasó?-

-Que ya no me odias-

-¡Seto!-

-Aaaahhhh... eres tan orgullosa... eso es lindo-

-¿Te importa si te pregunto qué te pasó hoy?- Nefertari cambió de tema como pudo

-Para nada. Lo único que pasó es que ya le avisé a mi madre que me voy a casar contigo-

-No juegues-

-Es en serio-

-¿Cuándo me ejecutan?- preguntó ella preocupada

-Ese pesimismo tuyo... La reina me dio su consentimiento para casarnos-

-¿De verdad Seto?-

-Por supuesto-

Ella sonrió y arrojó sus brazos alrededor del cuello de él /N.A él mido 1.80 y ella 1.63, por lo tanto, ella qda cn los pies a 17 cm dl suelo/

-Estoy muy feliz Seto-

-Me alegra saberlo-

CONTINUARÁ

(1)Narmer- según leí s l vdd nombre egipcio d Menes

Autora: L suspenso m mata

Kefren: Seeeeeee

Nefer: Qndo – st trmino distinto a los d+

Kefren: Muy cierto

Autora: Tan muy d malas uds. Ni que fueran las 5 am

Kefren: Y q hago yo?

Autora: aaaasshhhhh q poco espíritu dl tenedor tienen uds

Kefren: Ya t traumast cn eso

Autora: Shiiiiiiiii y q?

Nefer: Ps dejemos esto asi pa q no discutan mas